ALEGRA LLAMA A LAS MIPYMES DOMINICANAS A ACELERAR LA ADOPCIÓN DE LA FACTURACIÓN ELECTRÓNICA ANTE EL VENCIMIENTO DEL PLAZO LEGAL

Santo Domingo, República Dominicana, 21 de abril de 2026.– La facturación electrónica entra en su etapa decisiva en República Dominicana: las micro, pequeñas empresas y no clasificadas tienen como fecha límite el 15 de mayo de 2026 para implementar el sistema de Comprobante Fiscal Electrónico (e-CF) exigido por la Ley 32-23, de acuerdo con el calendario oficial establecido por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII). Alegra.com, plataforma de contabilidad inteligente en la nube, hace un llamado urgente a las empresas a no esperar a los últimos días para cumplir, debido al impacto operativo y financiero que puede generar una implementación apresurada.
Según la Ley 32-23, todas las empresas dominicanas deberán emitir sus comprobantes fiscales en formato electrónico, validados por la DGII bajo reglas estándar, lo que convierte al e-CF en el único documento aceptado para respaldar transacciones comerciales y el cumplimiento tributario. El calendario macro para la adopción de la facturación electrónica estableció plazos escalonados por tipo de contribuyente, los cuales ya vencieron para grandes contribuyentes nacionales, grandes locales y medianos, quedando únicamente las mipymes y no clasificados con tiempo vigente hasta mayo de 2026.
“Estamos a pocas semanas de que venza el plazo legal para miles de negocios en el país, y todavía muchas empresas siguen viendo la facturación electrónica solo como un requerimiento técnico, cuando en realidad implica cambios profundos en sus procesos administrativos, contables y de gestión financiera”, advirtió Carolina Felizzola, gerente de Alegra para República Dominicana. “Quienes se preparen a tiempo no solo evitarán sanciones, sino que también podrán aprovechar beneficios concretos como ahorro de costos, mayor trazabilidad y una gestión más estratégica de la información”, añadió.
La transición hacia la facturación electrónica ya está teniendo un impacto palpable en el ecosistema empresarial dominicano: hasta inicios de 2024, la DGII había registrado más de 240 millones de facturas electrónicas emitidas en el país, un indicador del avance del modelo digital en la economía local. Este proceso posiciona a República Dominicana como uno de los países de la región que más rápido ha avanzado en la adopción de la factura electrónica, gracias a un marco normativo moderno y a la articulación con proveedores tecnológicos certificados.
Más allá de la obligatoriedad, la facturación electrónica representa una oportunidad para que las mipymes eleven su competitividad: diversos análisis señalan que los costos de procesamiento por factura pueden reducirse hasta en un 80% cuando se digitalizan estos procesos, al eliminar tareas manuales, minimizar errores y reducir el uso de papel. Adicionalmente, el modelo electrónico facilita el acceso a reportes en tiempo real, automatiza el registro contable y mejora el control del flujo de caja, factores clave para la sostenibilidad financiera de los negocios en un entorno económico desafiante.
Conscientes de los retos operativos que enfrentan las empresas a pocas semanas del cierre del plazo, desde Alegra se insiste en la importancia de una planificación integral que abarque tanto la adecuación tecnológica como la capacitación de los equipos internos. “No se trata solo de conectar un sistema: las empresas deben revisar sus flujos de facturación, roles y responsabilidades, políticas de crédito y cobro, y la forma en que reportan a la DGII para que la migración sea ordenada y sostenible en el tiempo”, puntualizó Felizzola.
Alegra ofrece en República Dominicana una solución de facturación electrónica integrada con la Oficina Virtual de la DGII (OFV), que permite a las empresas emitir, enviar y validar e-CF de forma automática, cumpliendo con los requerimientos de la Ley 32-23 sin costos de implementación adicionales en la plataforma. Además del módulo de facturación electrónica, el sistema incorpora contabilidad, punto de venta y nómina electrónica, lo que facilita una visión 360° del negocio y una administración centralizada de la información financiera.
Actualmente, más de 1,5 millones de usuarios en Latinoamérica utilizan las soluciones de Alegra para gestionar sus finanzas, entre ellos empresas en Argentina, Colombia, Costa Rica, España, México, Panamá, Perú y República Dominicana, lo que demuestra la capacidad de la plataforma para adaptarse a diferentes marcos tributarios y acompañar procesos masivos de transición hacia la facturación electrónica. En el caso específico de República Dominicana, Alegra ha acompañado la emisión de decenas de millones de facturas electrónicas, contribuyendo al avance del país en materia de transformación digital y cultura tributaria.
“Estamos reforzando nuestro acompañamiento a las mipymes dominicanas con contenidos educativos, soporte especializado y una implementación guiada para que puedan activar su facturación electrónica en cuestión de días, no de meses”, comentó Felizzola. “El mensaje es claro: el plazo se agota, y quienes actúen ahora podrán convertir esta obligación en una palanca real de eficiencia y crecimiento para sus negocios”, concluyó.
Llamado a la acción para las empresas dominicanas
Ante la cercanía de la fecha límite del 15 de mayo de 2026, Alegra recomienda a las empresas que aún no han iniciado su proceso de adopción de facturación electrónica que:
- Verifiquen su clasificación ante la DGII y confirmen su plazo específico de implementación según la Ley 32-23.
- Seleccionen un proveedor tecnológico autorizado que garantice cumplimiento normativo, estabilidad operativa y soporte local especializado.
- Elaboren un plan interno de transición que incluya la capacitación de los equipos administrativos y contables, pruebas de emisión de e-CF y la actualización de sus políticas de facturación y cobranza.
Con estos pasos, las empresas podrán mitigar riesgos de interrupción operativa, evitar incumplimientos normativos y aprovechar plenamente los beneficios de la transformación digital de sus procesos de facturación.