Más de 18,000 negocios en Panamá en riesgo de parálisis por nuevas restricciones de la DGI

Ciudad de Panamá, 11 de febrero de 2026. La digitalización fiscal en Panamá ha alcanzado su etapa de cumplimiento obligatorio este 2026, transformando las reglas de juego para personas naturales y negocios. De acuerdo con el marco establecido por la Dirección General de Ingresos (DGI), se estima que más de 18,000 contribuyentes, de un total de 32,000 usuarios del sistema estatal, han pasado a la obligatoriedad de utilizar un sistema privado, tras haber superado los límites de ingresos o volumen de facturación permitidos para el uso del facturador gratuito.
La entrada en vigencia de la Resolución 201-6299 establece un límite estricto: cualquier persona natural o negocio con ingresos brutos superiores a $36,000 anuales o que emita más de 100 facturas al mes quedará inhabilitado para usar la herramienta estatal gratuita.
Quedar sin un sistema de facturación activo es una amenaza directa a la continuidad operativa, provocando el bloqueo de ventas legales y multas por incumplimiento tributario.
"El crecimiento de un negocio o de un profesional independiente no debería ser castigado con la interrupción de sus operaciones. En Alegra.com, facilitamos que esta migración sea un paso hacia la modernización y no un obstáculo burocrático, ayudando incluso a los contribuyentes a obtener su certificado electrónico para que no detengan su facturación", afirma Getsemani Castillo, Líder de Alegra Panamá.
No obstante, ignorar estos nuevos parámetros técnicos conlleva peligros operativos inmediatos que van más allá de un simple trámite, afectando directamente la estabilidad del contribuyente:
- Bloqueo de Emisión: La DGI ha comenzado a restringir el acceso al facturador gratuito a quienes superen los topes, impidiendo legalmente cualquier venta documentada.
- Sanciones y Cierres: Operar sin emitir facturas electrónicas válidas expone a los comercios a multas severas y operativos de cierre por incumplimiento tributario.
- Impacto Comercial: La imposibilidad de emitir documentos válidos impide que los clientes corporativos deduzcan sus gastos, lo que está provocando una pérdida inmediata de contratos y competitividad para los proveedores afectados.
La solución ante la urgencia
Ante el volumen masivo de afectados, la transición hacia un Proveedor de Autorización Calificado (PAC) debe ser inmediata para evitar embotellamientos tecnológicos. Alegra se posiciona como el aliado clave para estos 18,000 contribuyentes, ofreciendo una plataforma ágil que cumple con todos los requisitos legales vigentes y permite habilitar la Facturación Electrónica en Panamá de forma sencilla.
Con el reloj en marcha hacia el cierre del ciclo fiscal, el ecosistema empresarial panameño se enfrenta a una transformación obligatoria donde la anticipación será la clave para evitar sanciones. La integración de estas nuevas normativas busca no solo el cumplimiento tributario, sino la profesionalización de miles de contribuyentes que, al dar el paso hacia un PAC, aseguran la continuidad de sus servicios en una economía plenamente digitalizada.